La secretaria autonómica del Partido Popular, María José González Revuelta, ha afirmado hoy que el Partido Popular rechaza cualquier tipo de violencia, pero la versión del concejal de Ruesga transmite más credibilidad que la del delegado del Gobierno y secretario general del PSOE de Cantabria, Pedro Casares, lo que aconseja prudencia y no adoptará ninguna decisión hasta el proceso judicial.
Según ha explicado la secretaria autonómica, el Comité de Derechos y Garantías del Partido Popular ha abierto una información reservada a raíz de la denuncia de Casares por unos hechos ocurridos el 1 de noviembre en Feria de Todos los Santos de Arredondo y ayer por la tarde escuchó la versión del concejal, quien niega tajantemente haberle pegado una bofetada.
Esta versión fue corroborada por varios testigos, que también niegan que se produjera una agresión, y ha sido ratificada esta mañana por el propio concejal en su declaración ante la Guardia Civil.
Dado que la versión del delegado no coincide ni con el relato del concejal ni con el de los numerosos testigos, el Partido Popular esperará a que se clarifiquen los hechos en el proceso judicial, en el que el concejal del PP hará valer su derecho de defensa, y será en ese momento cuando decida si tiene que actuar.
González Revuelta ha subrayado que el Partido Popular rechaza y condena cualquier tipo de violencia, pero también ha insistido en que estamos ante un proceso judicial en curso. “Confiamos en que se esclarezcan los hechos y se respeten los procedimientos judiciales y la presunción de inocencia por parte de todos”, ha dicho.